Algunos de nuestros miembros que viven con EB han descubierto que incluso los ajustes menores razonables han mejorado en gran medida sus condiciones de trabajo:

  • Uniforme: tener una versión de algodón de cualquier uniforme, si está disponible, o una opción alternativa cercana (en lugar de otras telas, como poliéster) y permiso para usar calzado alternativo. Las personas que viven con EB pueden necesitar un lavado más regular y puede resultar útil tener uniformes adicionales.
  • Espacio de trabajo: tener un ventilador cerca de donde está trabajando, así como sentarse para realizar una tarea o usar un taburete alto o una silla para sentarse en lugar de estar de pie. Se puede buscar el asesoramiento de expertos sobre la elección del asiento si se desempeña una función de oficina, incluido el uso de un cojín.
  • Caminar: puede haber tareas alternativas que minimicen la cantidad de caminata requerida.
  • Accesorios o software informáticos de tecnología específica.
  • Horarios y trabajo flexibles: horarios de inicio y fin escalonados para evitar las horas pico en el transporte público y permitirle trabajar desde casa, siempre que sea posible.
  • Descansos: permiso para tomar descansos cuando sea necesario si siente dolor.

Los ajustes razonables no tienen que ser costosos y, a veces, las medidas simples pueden marcar una diferencia real.